IGLESIA DE SAN SEBASTIÁN

Inaugurada por la Orden Dominica en 1561 guarda en su interior una pieza de arte en piedra única en la ciudad, se trata de una pila bautismal de 90 cm de alto por 112 cm de diámetro que tiene tallada cuatro querubines entrelazados y lleva la inscripción “Se acabó esta pila en abril 25 de 1570”.